sábado, 26 de septiembre de 2009

CALLEJERO

Conturbado.
Acurrucado.
Quieto
Tembloroso manojo de pelos y de huesos
refugiándose del aguacero helado.
Más gélido es aún el pie del necio
que ha golpeado tus despojos.
Tus ojos reflejaban soledades.
Desamor del mundo tu anónima esencia.
Vagabundo de horizonte abierto
sin destino.
Conturbado.
Acurrucado.
Quieto.
Me miraste
con el temblor quebrando ese silencio.
en un aullido turbio.
Mis manos procuraron
impregnarte de amor .
Posaste luego el tibio hocico impuro
devolviéndome un caudal de ternura
a cuenta
de ser el guardián fiel , en un espacio cierto.

No hay comentarios:

Publicar un comentario