He abierto par en par, las ventanas de mi casa
para ver los colores del jardín.
Para aspirar hondo, sin prisa, ese perfume
que me ofrecen los azahares y el jazmín.
Bella casa que me abraza cada día
con sus brazos de verdores y de amor.
Fiel testigo de mis pasos, de mis miedos,
de mis dudas cuando debo decidir.
Han pasado raudos, ciegos, tantos años
y yo tratando, sólo a instantes, de vivir.
Procurando aprender lo que no enseñan,
deduciendo qué caminos he de seguir.
Y se va, lenta y precisa, la existencia,
ese soplo indescifrable del amor.
Del amor que me dió origen y es presencia
en ésta casa, en sus colores y el jardín.
Puedo gozar sólo retazos de mi vida.
Me basta ser, vibrar, sentir cada mañana.
No pido más al que decide el porcentaje.
Yo sólo sé que soy feliz, por ser amada.
con que sólo me recuerden el jardín, se calman las angustias, los miedos, las dudas. se hincha de gozo de jazmines el alma...
ResponderEliminarcuando me muera, esa seguro va a ser parte de las imágenes que me lleven al otro lado.
beso mono!