¿Cuánto tiempo estuvo ahí,guardada ?.Nadie pudo precisarlo.Pero apareció ella,pequeña,mullida,suave,amorosamente cubierta por su funda blanca de raso y algodón,amarillenta por los años.
Había permanecido en el fondo del baúl de la abuela,que hoy fue abierto por la mayor de los tres nietos.Pretendía restaurarlo y decorar su dormitorio quinceañero.
- Pensé que guardaba juguetes o revistas viejas-dijo,mientras sostenía entre sus manos la almohadita de cuna que acompañó sus primeros sueños.
Apretándola con fuerza sobre el pecho,cerró los ojos para evocar aquellos años.
El portazo dado por sus hermanos entrando en tropel,la sacaron del éxtasis dulcísimo y del perfume de una cuna nueva,de madera pintada de blanco,construída por su abuelo carpintero.
Allí durmió hasta los tres años,cuando fue desplazada por su hermano recién nacido.
Cuánta soledad sintió en la cama grande,donde podía dormir sin caerse por que "ya no era bebé". Una nueva almohada y sábanas bordadas por su abuela no lograron borrar su tristeza,por lo que a fuerza de ojos llorosos e inapetencia reiterada,logró el reencuentro con su preciada prenda, con la que dormiría tiernamente abrazada .
No necesitó otro juguete,ni peluches ni nada.Sólo su amada almohadita de cuna.
¿Cuántos años pasaron ?.No podía recordar el momento del despegue.Quizás fue en su primer campamento cuando cursaba 5º grado y pasó un fin de semana en carpa con compañeros y profesores cerca del río.Jamás habría llevado a su irreemplazable compañera.
Bastaba la bolsa de dormir,que aunque incómoda,era el elemento adecuado.
Hoy en vísperas de su cumpleaños,apareció de modo inesperado,un tibio retazo de su infancia.Justo ahora que abandonaba para siempre la niñez.
Volvió a colocar la almohadita en el baúl,que luego de remozado,ocuparía el mejor lugar del dormitorio.Sería como la ostra atesorando la perla.
No dudó en reconocer la sabiduría de su abuela que a través del tiempo,le dejaba un mensaje de amor inconmensurable.
Era el mejor presente que hubiese podido recibir en el día de sus quince años.
Con la cara radiante y un nuevo brillo en la mirada,salió despaciosamente.Estaba segura que ahora sí,no habría ausencias en su festejo.Había recibido el primero y más preciado regalo.
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